miércoles, 10 de enero de 2007

MODA

Elena y sus tres amigas fueron a su tienda preferida. Bulliciosas comenzaron a mirar los intensos colores de moda, ese fin de semana querían arrasar, princesas de la noche antes de cumplir los 18.

Ana con diez prendas en los brazos tapándole el textil hasta las cejas, se dirigió grávida al probador, se agruparon y las cuatro pasaron el detector entremezclándose en la cabina más grande. Tras el ruido del cerrojo, comenzaron a volar camisetas, faldas, cinturones, vaqueros, zapatos que querían escapar, se intercambiaban vestimenta dejando ver piercings y tatuajes. Trapos con los que jugaban a ser la mejor. Todas menos Elena, ella se asignó el papel de dirigir el pase de modelos, tallar carne y vocear absurdas frases a cuerpos estéticos. Aburridas o porque la dependienta tocaba a la puerta, salían con ropa canjeada, risas, miradas cómplices y en sus manos arrugados tejidos de impagables etiquetas. Y así se marchaban, con lo puesto. Quedaron a las 10. Hasta que el cuerpo aguante -decían.

A la hora de la cena Elena siempre hacía el mismo ritual. Se sentaba a la mesa, ponía cara de interesada a lo que decía su madre, su padre no llegaba hasta más tarde, su hermana menor de frente le dedicaba patadas y la televisión hacía de fondo musical. Tardaba en comer la mitad de una croqueta una eternidad y en el despiste de su madre la otra mitad era arrojada al suelo para que fuera devorada por el perro. Recogían la mesa, discutían sobre la hora de llegada, iba a su habitación y todo lo olvidaba ante el espejo. Se desnudó y pensó que eso no era suficiente. Necesitaba perder mucho más. Odiaba su cuerpo. Se dirigió al servicio, dos dedos en uve se clavaron en su garganta, fue suficiente para expulsar todo su existir pesado. Cuando intentó incorporarse, perdió mucho más en su último desmayo.

10 comentarios:

el buho rojo dijo...

:-|

sofia dijo...

ya

Candela dijo...

Mi hija tuvo anorexia y nadie sabe lo que es hasta que no se sufre.

No hay palabras para describir el sufrimiento.

Con cariño

sofia dijo...

cierto
un beso gordo

Isabel dijo...

Creo que todos sabemos el juego sucio que hay tras la moda,la estética,las ganancias...
A ver si los cazadores de tendencias se dan cuenta de una vez que para estar bien con una-o mismo no hace falta tener una talla 34-32-...
Ya lo más lamentable de todo es que la están sufriendo niños...
¡Que dejen ser a cada uno como es y lo propaguen como una moda...!
"El esqueleto es bello,como la arruga"...;todo es cuestión de manipular lo que piensas...
Esto me enciende,perdona.

sofia dijo...

lo has expresado muy bien
las estadisticas y explicacion de casos de personas (porque no solo sucede en chicas, también sucede en chicos) es escalofriante

elpoetadelascolinassolitarias dijo...

..que viva el cuerpo de cada uno como es..

Juan Cosaco dijo...

la tv y la publicidad nos roban nuestra personalidad, que pasa a ser manejada por intereses bulímicos. Comida rápida para nuestras mentes... ¿quizás podríamos juntar esos dos dedos y apagar la tele y los 40 despreciables?
Usemos todos nuestros dedos para teclear, toda nuestra mano para levantarla y avisar de que nos bajamos del bus que lleva a la cárcel con códigos de barrotes...
Salud, para ellas...

mandarina azul dijo...

Pienso...

el buho rojo dijo...

He tenido que pensar (lo siento, no estoy acostumbrado) sobre este post. En realidad es muy serio, pero fíjate que con independencia de que la anorexia sea una enfermedad, creo que somos nostros mismos quienes la potenciamos. Cierto que la moda con sus ridículas tallas barbies cuenta, pero en cualquier revista juvenil, en cualquier serie de televisión, lo "normal" es ver a jóvenes delgados y atléticos... al coger un periódico, encuentras anuncios de gimnasios para "estar en forma y conseguir un cuerpo 10" (y los que nos hemos quedado en un 3,50 ???) y en las páginas centrales, una clínica de cirugía estética que te deja con el cuerpo de quien tú escojas, incluso las zonas más ocultas... Pero, si todo eso no es convincente, aquí está el gobierno que dice que no se pueden comer hamburguesas por que engordan...

Si no se ha definido el límite que separa a la anorexia de la delgadez, desde luego, estamos empujando a todos allí...

Un tema complejo... en el que todos participamos aunque no nos demos cuenta...