martes, 28 de noviembre de 2006

MI ENCUENTRO CON EL MONOLITO


Vivimos en la era virtual, estos tiempos modernos nos han permitido conocer otro tipo de comunicación, encuentros, es la generación de Internet, es increíble que en esta cajita puedan concentrarse las voces del mundo.
No he sido una persona apegada a estas máquinas frenopáticas, móviles, mp3, televisión, dvd, gps, ordenadores, para mi son herramientas y no entendía a las personas adictas a estos monstruos infernales que reducen tiempos de esfuerzo para darte más y hacen girar vertiginosamente el planeta al igual que lo controlan.
Perdí mi Luna, transcurría el mes del Carnaval y comencé mi visita cibernética en un periódico nacional, pinchando sobre una de las salas chat que se agrupaban por elementos: agua, fuego, aire y tierra. Fue el agua, quien apagó mi sed curiosa. Parecía original, comenzabas a ver nombres que se llaman nicks y te das cuenta que te va enganchando algún que otro denominador. A mi me dio el impulso de soltar palabras sin sentido, aunque posteriormente leyendo, me di cuenta que algo de hilo de conversación se podía mantener, fue una experiencia que aunque no podía aportarte conocimiento alguno, pues no había persona que pudiera realmente concentrarse en las tres mil trescientas treinta y tres palabras por segundo que se dirigían vete a saber a quien, si hacía sentirte liberada en silencio, al ritmo de los dedos.
Eva con manzana me pareció un buen nombre para vestir, divertido, de connotaciones religiosas con las que provocar y pecaminosos deseos que inspirar. Lola Pica y Rasga muy religiosa no era, de una forma directa, ella intimidaba y frustraba un sentimiento interno en las personas, desde el más pura descaro se destinaba al genero masculino. Enseguida congeniamos, por estilos delirantes y llenos de sensualidad, incluso en algunos casos escandalosos. Y así pasábamos algunas mañanas que se alargaron en tardes y noches que ponían sombrero de copa a un nuevo día.
Lola es un dolor de muelas. Lola es un ruido excitante. Lola es un fulminante aleteo del caos. Cambió mi vida. Volcó mi instinto, pasándolo al otro lado del espejo.
(continuará)

2 comentarios:

Isabel dijo...

¿Quién no ha deseado alguna vez soñar con atravesar el espejo y encontrarse con algo excitante y maravilloso?
Tal vez lo más difícil no sea atravesarlo,sino decidirse a hacerlo ...
Me gusta tu nuevo blog...
Saludos..

allen dijo...

Apostar por una nueva aventura, andar hacia los sueños... Caminar con la firmeza de que lo que espera es mejor que lo que dejamos atrás...