jueves, 21 de diciembre de 2006

DESTINO - AZAR

Puse la música a todo volumen, retumbaban las paredes de mi cuerpo. Me descalcé, tomé impulso y comencé a girar, concéntrica, con brazos extendidos, horizontal, crucificada en el aire, la cabeza daba vueltas al suelo y la energía se me agotaba, paré en un repente con la complicidad de la siguiente nota. Fue entonces, cuando me dejé llevar por los impulsos atómicos de mi corazón dibujando un karsilama turco entre el Destino y el Azar..y me pregunté sobre el significado de estos dichosos términos…. Destino … Azar …pronunciaba, cuando recogí el aire que rodeaba mi figura, y en un abrazó a las dos palabras, caí al suelo haciéndome piedra. Permanecí de esa forma durante unos minutos, dejándome llevar por mi respiración y el fin de la música. Destino … Azar ….

Hace unos días recibí una carta de Samuel, en ella explicaba:
- Estaba pensando en el azar y en el destino, cuando el azar quiso que conociera a una mujer y el destino me unió a ella. Convivíamos los cuatro: El destino, el azar, ella y yo. El destino siempre estaba dispuesto a hacer alguna cosa, mientras que el azar se hacía el loco y saltaba por la ventana. Ella y yo contemplábamos estas escenas boquiabiertos. Al final ella se puso de parte del destino y yo del azar. Ella tenía ganas de que hiciéramos algo y yo salté por la ventana.

Me levanté lentamente de mi posición piedra, me dirigí sonámbula hacia el sillón para perderme en él, encendí mi fortuna y al expulsar el humo del recuerdo, me quedé mirando la ventana, para ver si él asomaba, regresaba de su pensamiento de caracol. Pero no, no estaba. Y a mi se me agotaban las ideas de confabulación contra todo Universo, para determinar el significado de esas dos palabras, desviar la atención de ese algo superior de la ruta predeterminada que tenía establecida, pero me fue imposible. Se quemaban las ideas en un volcán impredecible.

Escribo todo esto, porque a día de hoy, tras toda experiencia, sigo sin entender la maniobra de este curioso juego de ventura y eventualidades, para saber si vosotros, sabéis de ello, a ver si de algún comentario o señal, algo pillo. Mientras tanto he decidido tapar mi destino y azar con un increíble flequillo, puede que así pueda despistarles.

10 comentarios:

Isabel dijo...

Según la R.A.E la palabra azar proviene del árabe clásico(zahr),que significa dado,aunque literalmente también significa "flores".

Y el destino es definido como "fuerza desconocida que se cree obra sobre los hombres y los sucesos".
Evidentemente sobre nuestro futuro creo que nosotros mismos tenemos mucho que hacer y no el destino.
Es más,todo depende de si tú quieres creer en esa fuerza desconocida,porque al menos yo,no creo en la predestinación.
Creo en el día a día y lo de después, por ahora, no me importa,porque considero absurdo intentar averiguarlo,por más que quisiera.
La vida diaria ya es bastante real como para pensar en algo tan etéreo...
Besos.

pazzos dijo...

No creo que girar como un derviche sea lo mejor a la hora de decidir el camino a seguir.
Sientate a la vera de la encrucijada y observa a los que toman uno y otro sendero. No necesariamente será el mejor el más transitado. Mira al horizonte y verás que por una senda van arrastrando los pies y por la otra corren y bailan.
Tras esta parábola estúpida y gili decirte que hagas lo que te dé la gana pero, ¿Te has pensado bien lo del flequillo? Porque una decisión tan trascendente requiere una profunda reflexión.
Un abrazo. O dos.

Capitán Ahab dijo...

Todos somos puro azar.

saludos

el buho rojo dijo...

Azar, dícese cuando algo que que tú deseas sin saber como conseguirlo, le favorece a otros que no lo esperaban y sientes que te quedas sin ello...

Destino: Constantes sorpresas que nos regala la vida sin que la mayoría de ellas las esperemos. No está claro que las malas sean buenas o las buenas malas... pero ya lo dice la canción... o quien quiera que lo diga...

Vida: curioso juego al que estamos obligados estar con otras personas y donde cada cual interpreta las reglas que le interesan, y resulta que te enamoras de quien no sabes qu existes, y cuando decides terminar el juego y morirte, resulta que esa persona no puede vivir sin ti...

Botijo: vasija de barro que resulta ideal para beber agua, pero que a mi no me gusta como nombre para un hijo, claro que hay gustos para todos...

Sueños: lo que vemos cuando miramos más alla del horizonte.

Fortuna: lo que algunos alcanzaran en breves horas... ¿seremos alguno de nosotros???

En todo caso, Feliz Navidad

Isabel dijo...

Sofía,si los deseos fueran pensarse y cumplirse en el acto,seguramente estarías rodeada de cosas buenas,de felicidad constante y de esas cosas que todos llevamos alojadas en el corazón esperando ser vividas...
Que dejen de ser sueños y las vivas,amiga.
Se feliz.

la maga dijo...

Tus palabras me abren las cortinas al teatro de tu vida, que justo en esta entrada me recuerda al mío.

Hermosas letras.

Gracias por tu visita al palacio de la Pizarnik.

Besos,

La MaGa

El detective amaestrado dijo...

Siempre repito la misma frase de Lobo Antunes, el azar es el seudónimo que utiliza dios cuando no quiere dejar su firma..
Y lo digo yo, que no creo en esas cosas

Hanna dijo...

Feliz Navidad y todo de bueno en el sapatito.
Besos
Hanna

Juan Cosaco dijo...

Mira, yo siempre tengo cerca de Las Cosas que Nunca te Dije otra peli que se llama Serendipity... que va acerca del destino y del hazar...
Quizás estos cruces no sean tan casuales... o tal vez si.
Por favor, échale un vistazo a la peli y luego coméntame...
Tal vez obtengas más preguntas o alguna respuesta...
Nunca se sabe, todo puede suceder..
Salud!

sortile9io dijo...

Anoche, llegó a mis sueños un gato, o mejor, el Gato. De alguna manera, desconocida por mí, surgió de la nada y esperó sentado, con paciencia de sabio, a que mis pupilas cesaran su errático trajín y fijaran en él mi atención durante un instante preciso. Apenas un abrir y cerrar de ojos, expandido a más por mi conciencia, para entregarme esto: “Recuerda, no hay orden, todo es caos que tu conciencia trata de ordenar sobre ese océano informe que tanto le aterra. Siempre buscando una explicación, una significación, una ordenación, un cobijo para la razón. Siempre anulando el percepto con el concepto. Y cada vez que algo derrota tu fabuloso entramado racional, proclamas con premura bien aprendida la palabra azar. Sin embargo, hay algo en ti que de verdad te salva: usa tu instinto, tu inconsciente para trazar un destino acertado.”.